Columna de Lucía Etxebarria
26 de Octubre de 2009 | Lucía Etxebarria
En la fiesta de aniversario de El Mundo, contemplando a Soraya Sáenz de Santamaría y a Zapatero, no pude evitar pensar en el despropósito que supone que en su día corrieran ríos de tinta a propósito de una presunta foto "erótica" (¿de verdad merecía un pie desnudo semejante avalancha de artículos rijosos?) y de unas niñas vestidas con sendos trajes negros (muy parecidos al que llevé yo a los Premios Planeta, pero nadie comentó mi foto) y que sin embargo la decisión del juez Juli Solaz de dejar en libertad sin fianza aun señor que ha saqueado 20 millones de euros de los fondos públicos, apenas haya merecido una miserable portada.
19 de Octubre de 2009 | Lucía Etxebarria
Vaya por delante mi felicitación para Ángeles Caso (que siempre que me ha visto ha hecho honor a su nombre) y mis deseos de pronta recuperación para el señor Gimferrer. Dicho lo cual, y tras haber leído y oído todo tipo de consideraciones sobre el prestigio o no de los Premios Planeta, quiero aportar unos cuantos datos: desde 1926 el Premio Nacional de Narrativa lo han ganado dos mujeres. Desde 1924, el de Poesía lo han obtenido tres mujeres. Desde 1976 el Nacional de Ensayo sólo ha recaído en una mujer. Cualquier premio implica que se impone el criterio de unos cuantos elegidos como jurado así que un premio, por definición, no es democrático. Si el Planeta está pactado, ¿qué decir de los Cervantes o los Premios Nacionales, los nombres de cuyos ganadores conocemos con antelación y que suelen ser amigos de los jurados, compuestos casi siempre estrictamente por hombres? La diferencia estriba en que el Planeta lo paga el señor Lara mientras que el resto lo pagamos nosotros. No veo por qué se arma tanto revuelo con el Planeta y cómo en pleno 2009, con un Gobierno que se supone paritario, nadie se queje de otros premios o del hecho de que en la mayoría de los ciclos de conferencias o de poesía subvencionados por el contribuyente los nombres femeninos no lleguen no ya al 50 %, sino ni siquiera al 10 %. Pero el honor, la dignidad, la fama, el prestigio, son cosas inciertas e inestables, tal como los jurados que las otorgan o las multitudes que las aplauden. Dado lo arbitrario de los premios, me pregunto si en la concesión del Nobel a Obama la visita de las hijas de Zapatero no tuvo algo que ver.
05 de Octubre de 2009 | Lucía Etxebarria
Me eduqué como católica. Aún me considero creyente e, incluso, profundamente cristiana. Pero si yo, y muchos como yo, hemos abandonado la Iglesia, puede que sea porque sus estructuras y su tenebroso horizonte de culpa, represión, intolerancia, y subordinación de la mujer -ausente de las estructuras de poder eclesiástico-, nos resulten, como poco, disuasorios. Por eso en su día no quise confirmarme.
es un blog de ADN.es escrito por:
Lucía Etxebarria
Nacida en 1966. autora de las novelas 'Amor, curiosidad, prozac y dudas', "Beatriz y los cuerpos celestes' (Premio Nadal), 'Nosotras que no somos como las demás", "De todo lo visible y lo invisible" (Premio Primavera), 'Un milagro en equilibrio' (Premio Planeta) y 'Cosmofobia'. Del libro de cuentos 'Una historia de amor como otra cualquiera'. De los poemarios 'Estación de infierno' y 'Actos de amor y placer'. Y de los ensayos 'La eva futura / La letra futura', 'En brazos de la mujer fetiche' y 'Yo no sufro por amor'. Y del libro infantil 'La fantástica niña pequeña'. Guionista de cuatro peliculas. Editora de varios libros y antologías. Doctora Honoris causa en Letras por la Universidad de Aberdeen . Su cuenta de Twitter: http://twitter.com/#!/laetxebarria
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