06 de Enero de 2009 | Josu Mezo
En todo este lío de la crisis, podemos consolarnos con la bajada del euribor, que en los próximos meses irá aliviando la economía familiar de muchos hipotecados (y de paso, esperemos, reactivando el consumo), y de la inflación, que según el indicador adelantado recién publicado por el INE, habría bajado en el mes de diciembre hasta el 1,5% interanual, la tasa más baja desde primeros de 1999, y casi cuatro puntos menos que en julio de este año, en lo que puede ser también el desplome más rápido en mucho tiempo (en un vistazo rápido sólo he encontrado una caída tan brusca a mediados de los ochenta, cuando en enero de 1987 el índice descendió 2,4 puntos en un mes, pero según parece hubo un cierto componente artificioso en esa bajada, ya que el año anterior, en enero, se había introducido el IVA).
Al margen de que las buenas noticias se pudieran tornar alarmantes si los precios siguen bajando y nos encontramos en situación de deflación, que es peligrosa para la salud de la economía (porque si la gente espera que los precios bajen, tiende a posponer toda compra no cotidiana o urgente, y entonces las ventas y la producción pueden entrar en una espiral descendente), un descenso tan brusco de la inflación durante el año trae también una consecuencia estadística peculiar: la inflación interanual del mes de diciembre, que solemos utilizar para pensar "cuánto han subido los precios este año" es llamativamente distinta de la verdadera inflación interanual , que se obtiene calculando la media de las inflaciones interanuales de cada mes.
Me explico: la inflación interanual que publica el INE cada mes compara los precios de la cesta de productos del IPC durante ese mes, con los precios de los mismos productos en el mismo mes del año anterior. Pero ignora completamente lo sucedido en los meses intermedios. Para calcular la inflación interanual correctamente hay que sumar los precios durante los doce meses, y compararlo con la suma del año anterior. Eso nos permite calcular la inflación media anual: si hubiéramos comprado la misma cesta cada mes durante los 12 meses de un año y del siguiente, cuánto más habríamos gastado en el último año. En circunstancias normales (variaciones suaves y continuadas de la inflación, en una misma dirección), las dos medidas de la inflación no suelen ser demasiado diferentes. De hecho, como se ve en el gráfico siguiente (de elaboración propia con datos del INE), en los últimos 30 años los valores de ambas han solido ser muy similares, con diferencias que suelen rondar el medio punto.

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Pero este año, debido al comportamiento tan peculiar de los precios, la inflación media anual es de 4,1%, frente al 1,5% de la inflación interanual del mes de diciembre, una diferencia de 2,6 puntos, sólo superada por la de 1978 (3,5). Comprar lo mismo en 2008 ha costado un 4,1% más que en 2007, no un 1,5% más. La diferencia es considerable, pero me temo que las cláusulas de revisión salarial de los convenios colectivos se basan en la inflación interanual medida en diciembre, no en la inflación media anual (lo mismo pasa, sospecho, con los empleados públicos). Así que este año no habrá revisión para muchas familias para las que el coste de la vida ha subido más que el sueldo. A modo de consuelo, les diré que el año pasado sucedió al revés: la inflación interanual medida en diciembre (la usada en los convenios) fue del 4,2%, mientras que la inflación media anual fue más bien del 2,8%. Así que tal vez el año pasado se revisaron algunos sueldos por encima de la inflación real media del año 2007.Vaya lo uno por lo otro.
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Josu Mezo
Josu Mezo (Bilbao, 1965) tiene formación en Derecho y Ciencias Sociales, y actualmente es profesor en la Universidad de Castilla-La Mancha. Es también el creador del blog Malaprensa, dedicado a comentar los errores y chapuzas de la prensa española en relación a mala interpretación de datos, estadísticos, científicos o de otro tipo.
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