Publicidad

ADN.es / Ciudadanos

Martes, 14 de febrero de 2012. Actualizado a las 10:09h | : el tiempo en

El ruido y las nueces

27 de Enero de 2009 | Josu Mezo

El derecho a blasfemar

Andan muy revueltos algunos obispos españoles con la timídisima campaña del bus ateo, la de "Probablemente Dios no existe". Dicen que es una blasfemia, lo que es perfectamente coherente, desde su punto de vista; pero dicen también, y esto es lo preocupante, que es un abuso de la libertad de expresión, porque ofende a los creyentes, y por tanto, según Rouco, presidente de la Conferencia Episcopal, las autoridades deberían haber impedido que se utilizaran espacios públicos para difundir esas ideas hirientes, y asi proteger "el derecho de los ciudadanos a no ser menospreciados y atacados en sus convicciones de fe".

Teniendo a sus espaldas la historia que tiene, es cierto que la iglesia debería andarse con especial cuidado a la hora de proponer, de forma tan poco sutil, la censura de ideas o posiciones que le desagradan. Pero no es menos cierto que no esta sola en ese tipo de peticiones, ya que demasiado a menudo la expresión de ideas controvertidas se encuentran con intentos de silenciamiento.

Resulta que ahora todos hemos desarrollado una piel muy fina y a la primera de cambio saltamos con amenazas de querellas a los que dicen cosas que contradicen nuestras ideas o atacan nuestros sentimientos de identidad o pedimos que ciertas cosas "no se puedan decir". Y así una asociación andaluza presenta una denuncia contra Montserrat Nebrera por lo del acento andaluz que parece un chiste; la Junta de Extremadura anuncia querellas contra Puig, por llamar "malnacidos" a quienes no agradecen la ayuda de Cataluña; grupos homosexuales anuncian denuncias contra psiquiatras, periodistas, o políticos que dicen cosas que no les gustan; grupos católicos denuncian a su vez a los gays por burlarse de la iglesia en sus desfiles; Blanco y otros piden a los obispos que directamente no hablen de política; por no decir nada de la cantidad de gente, incluido nuestro presidente Zapatero, que criticó la publicación de las famosas viñetas supuestamente ofensivas para los musulmanes; y podríamos continuar con las supuestas ofensas a las mujeres, a las minorías étnicas, a catalanes, vascos o españoles; o con los que llaman "negacionistas" a los que discrepan sobre cualquier aspecto relativo a la ciencia y la política del cambio climático, y les comparan nada menos que con los que niegan el holocausto.

Como ven, Rouco forma parte de una amplia galería de personajes y grupos de convicciones democráticas endebles, que apuestan por silenciar al adversario, en lugar de rebatirlo. Se ve que nos falta aún a todos interiorizar lo que significan algunos principios básicos de la democracia liberal, como el de la libertad de expresión, que no está ahí para garantizar nuestro derecho a hacer afirmaciones inocuas, banales o convencionales que todo el mundo acepta, sino precisamente para proteger la posibilidad de tener, recibir y transmitir ideas controvertidas, minoritarias, o que otros pueden considerar escandalosas, peligrosas u ofensivas. Y eso incluye también, por supuesto, la crítica desaforada, ácida, sarcástica o burlona de otras ideas. Es, por tanto, la libertad para ofender, el derecho a decir lo que otros, sean católicos, ateos, feministas, homosexuales, inmigrantes, nacionalistas españoles, vascos o catalanes, ambientalistas, o sindicalistas, consideran "blasfemo". Y a no recibir a cambio, claro, una respuesta como ésta.

 

 

 

 

+ 20 - 0

positive negative

20 votos

es un blog de ADN.es escrito por:

Publicidad
Pie de la tienda en adn

Promociones

  • /clipping/ADNIMA20111207_0719/1.jpg
  • Descarga tu cupón aquí
  • Horoscopo
  • /clipping/ADNIMA20090109_2326/1.gif
  • Consulta también tu horóscopo diario y el horóscopo de los famosos.
  • Horoscopo
Confianza online

Noticias:
Servicios: