Columna de Daniel R. Caruncho
08 de Marzo de 2010 | Daniel R. Caruncho
Barcelona no es Vancouver. En Canadá, si te adentras en el bosque, te puedes topar con osos y renos; en Collserola, con suerte, con un jabalí semidomesticado en busca de un donette perdido. Y pese a que ha abrazado con entusiasmo las propuestas made in Suecia de Ikea y H&M, nuestra flamante capital euromediterránea no está pensada para el f-f-f-frío nórdico.
Por eso, es normal que las cosas empiecen a fallar con una nevada como la de ayer, que incluso sorprendió a unos meteorólogos que habían anunciado nieve en cotas de 200 metros. Lo que ya no es tan normal es que el Ajuntament muestre los reflejos de un caracol en situaciones de crisis. El Consistorio barcelonés se puso las pilas demasiado tarde: a las 17.20, cuando hacía tiempo que los ejecutivos de la Diagonal se lanzaban bolas de nieve y las señoras daban pie a la creación de un nuevo grupo de Facebook al aferrarse a los semáforos para no patinar.
Para más inri, el alcalde que quiere ser recordado como el artífice de los primeros Juegos de Invierno barceloneses no compareció ante los medios para abordar las consecuencias del temporal hasta pasadas las nueve de la noche.
Barcelona presentó así un pésimo espot de cara a la cita olímpica. El caos y la desorganización de ayer nos sitúan lejos, muy lejos de Vancouver. Más lejos de lo que está el Barça del Madrid tras otra tormenta blanca que, visto lo visto, ha resultado premonitoria.
es un blog de ADN.es escrito por:
Daniel R. Caruncho
Antes de participar en la puesta en marcha de ADN, donde escribe sobre lo que ve en la televisión y dirige la sección local de Barcelona, trabajó en El Periódico de Catalunya. Aparte, colecciona discos viejos y dioptrías.
Últimas entradas:
Archivo
Introduce el texto de la imagen.