02 de Octubre de 2008 | Cristina Fallarás
Era tan, tan fácil oponerse a la asignatura de Educación para la Ciudadanía...
Tan fácil como que una asignatura es un recipiente -piensen en las muchas versiones de eso que llaman Historia-, y lo que va dentro depende de quien lo llene.
Ahora que lo llenan los pensantes socialistas, todos somos muy iguales, muy transigentes, seriamente laicos, de colores y chimpón. ¿Qué pasará cuando cambie el Gobierno? ¿Qué contenidos conformarán esa ciudadanía en la que nuestros hijos deben, por lo visto, ser educados? Las rodillas me tiemblan de imaginar el fruto educacional resultante de la coyunda entre la FAES y la Conferencia Episcopal, santa María de la Abdominal mediante.
Pero, política aparte, aún era más fácil oponerse a la asignatura de Educación para la Ciudadanía.
Tanto como decir: "Si no llevo a mi hijo a un colegio religioso para librarle de las doctrinas morales, ¿por qué tengo que aguantarlas en uno público?". Tan fácil como decir: "Quiero que a mi hijo se le enseñe a dudar, a debatir, a pensar, no quiero consignas". Como decir: "Su papel, el de ustedes, es darle a mi hijo recursos académicos, recursos críticos, recursos viudos incluso, no lecciones morales".
Era tan fácil, que aquí nadie ha sabido, por la derecha, plantar cara más allá de la pantomima valenciana. Y por la izquierda, todos mudos, prietas las filas. Como diría el gran Chiquito de la Calzada, ¡cobardes!, ¡pecadores!
Estamos rodeados.
es un blog de ADN.es escrito por:
Cristina Fallarás
Zaragoza, 1968. Periodista y escritora. Ha trabajado en El Mundo (redactora jefe de Catalunya y articulista), El Periódico de Catalunya, la Cadena SER (La Ventana), RNE (Ràdio4) y diversos programas de televisión. Autora de los libros La otra Enciclopedia Catalana (Belacqua, 2002), Rupturas (Urano, 2003), No acaba la noche (Planeta, 2006). En este momento es subdirectora de ADN y contertulia en Channel 4, de Cuatro, y varios programas de radio.
Últimas entradas:
Introduce el texto de la imagen.