08 de Febrero de 2010 | Agustín Alcalá
Los republicanos de Washington tiritan y no porque esta semana otra nevada vuelva a enterrar a la capital y a congelar las pocas ideas que aportan para ayudar a gobernar este país. Lo que hace temblar a los conservadores es que Sarah Palin se ha creído que puede ser la primera presidenta de la nación.
Una vez que se sale del libreto que tiene bien aprendido y que la honra de defender a su hijo pequeño y a aquellos que como él tienen discapacidades mentales, la sarísima es una caja de Pandora de la que puede salir cualquier cosa. Como esas afirmaciones de que "si creo que es lo mejor para el país y para la familia Palin" me presentaré a las elecciones del 2012; o eso de que "sería absurdo no considerar lo que, potencialmente, puedo hacer por nuestra nación"; y también "no cerraré una puerta que se puede abrir en el futuro para mí".
Que la señora Palin sea su rival en dos años es la mejor noticia posible para Barack Obama y un escenario horrendo para los republicanos que temen a esta mujer tanto como al actual presidente.
Porque se ha convertido en la verdadera defensora del conservadurismo made in the USA y en la portavoz de esos que se creen que, por ser norteamericanos, son seres superiores, distintos y casi perfectos y no necesitan al resto del mundo para vivir.
Ella proclama el derecho de los estadounidenses a vivir su vida sin que el estado se inmiscuya con límites, leyes y más leyes, normas y reglas que recortan la libertad individual de buscar la felicidad por todos los medios. Y cuando no se puede hacer, pues se echa mano de la pistola que se lleva al cinto.
Estos son los norteamericanos que se han unido al Tea Party, esa agrupación de fundamentalistas políticos y religiosos que prometen llevar en brazos a SP a la Casa Blanca.
El grito de Run, Sarah, Run se le ha metido a la señora Palin en los oídos con tanta fuerza que le atrona y le atonta. Porque se ve capaz de ganar la presidencia liderando a país que marca diferencias entre el bien (ella) y el mal (Obama), blancos (ella) y negros y minorías (él) y entre conservadores de verdad (ella) y liberales peligrosos (otra vez él).
Por eso proclama que "América está lista para otra revolución" y ella será la Juana de Arco que la lidere. Con su oferta de un estado pequeño, menos gastos en programas sociales, terroristas sin derechos en los tribunales y más pozos petrolíferos porque el petróleo que venden sus buenos amigos de las compañías de carburantes de Alaska es el futuro.
Y América para los americanos y que todo el mundo tenga claro este mensaje.
Y si estas ideas caben dentro del Partido Republicano pues muy bien y en caso contrario no tendrá miedo de marcharse a otro sitio y ser la tercera vía porque la Sarah de Arco ya ha nacido y nadie podrá frenarla hasta que no termine en dos años en la Casa Blanca.
es un blog de ADN.es escrito por:
Agustín Alcalá
En 1982 empecé a trabajar como periodista ante las Naciones Unidas. No escribí una línea durante años porque terminé organizando ruedas de prensa, viajes de ministros y chupándome muchas reuniones de comités aburridos en la ONU. En 1992 fiché, cual futbolista orgulloso y de fácil regate, por Onda Cero. Las pasé muy mal el 11 de septiembre del 2001 en las calles cercanas a las Torres Gemelas y me dieron un premio Antena de Oro que no tengo puesto en el cuarto de baño. Cuando no estoy ante el ordenador me dedico a entrenar a mi hija pequeña en el fútbol-soccer.
Últimas entradas:
Archivo
Introduce el texto de la imagen.