14 de Abril de 2009 | Agustín Alcalá
Barack Obama ha dado un jaque mate a Raúl Castro y a Hugo Chávez con su decisión de que los cubano norteamericanos puedan a partir de ahora viajar libremente a Cuba y enviar dinero y regalos a sus familiares y amigos.
Y también permitiendo que las compañías tecnológicas estadounidenses puedan ofrecer banda ancha de Internet a los cubanos, teléfonos inteligentes y móviles con servicio de mensajería, acceso a la Red e imágenes y música y televisión y radio por satélite.
El presidente norteamericano quiere que la dictadura de los Castro responda con sus propias medidas que van más allá de su mensaje cansino y aburrido de los últimos 50 años de lucha contra el imperialismo y de defensa a ultranza de la Revolución.
Obama quiere que Raúl y Fidel recojan su guante y permitan la llegada de dinero, de regalos sin imponer tasas innecesarias y gigantescas y que los cubanos vean libremente las televisiones de Estados Unidos y de medio mundo y hablen con sus amigos y familiares en Miami y en Madrid y en Méjico.
Y que se acaben los filtros y la vigilancia y los obstáculos para que entren en la Red y puedan colgar sus blogs y visitar los diarios en Internet o las direcciones para hacer amigos o para informarse de ofertas de empleo y para conocer gente que disfruta de la libertad y de la democracia en cualquier parte del mundo.
Y además desea cerrar la boca a Chávez cuando el próximo fin de semana en Trinidad y Tobago donde la treintena de naciones de la Cumbre de las Américas, todas las del Hemisferio Americano menos Cuba, se encuentre con el presidente norteamericano.
"Antes de hablar del embargo y la normalización de las relaciones diplomáticas con La Habana dejemos que el regimen acepte que los cubanos tengan más dinero y libertad y que las familias de esta parte del estrecho de la Florida se conviertan en los embajadores de la democracia y del cambio".
Este es el mensaje y el discurso que Obama llevará a Trinidad y para el que Chávez, en nombre de los Castro, tiene una respuesta que ha pactado ya con los dictadores. "Cualquier decisión que sea menos que el levantamiento del embargo se queda corta y sigue promoviendo el imperialismo".
Pero esta posición, a sabiendas que Washington no lo levantará jamás sin que en La Habana hay democracia y libertad y sigan los presos políticos y religiosos en las cárceles, no puede ocultar por más tiempo el miedo y la incertidumbre que Obama produce en la dictudura. Porque si el millón y medio de cubano de Estados Unidos comienzan a viajar a Cuba sin duda que se llevaran sus dólares y sus pantalones vaqueros y sus iPods. Pero también sus ideas de libertad, de vida moderna y de cambio.
Y las viejas defensas de la Revolución y los gritos contra el imperialismo olerán a partir de ahora demasiado a añejo.
es un blog de ADN.es escrito por:
Agustín Alcalá
En 1982 empecé a trabajar como periodista ante las Naciones Unidas. No escribí una línea durante años porque terminé organizando ruedas de prensa, viajes de ministros y chupándome muchas reuniones de comités aburridos en la ONU. En 1992 fiché, cual futbolista orgulloso y de fácil regate, por Onda Cero. Las pasé muy mal el 11 de septiembre del 2001 en las calles cercanas a las Torres Gemelas y me dieron un premio Antena de Oro que no tengo puesto en el cuarto de baño. Cuando no estoy ante el ordenador me dedico a entrenar a mi hija pequeña en el fútbol-soccer.
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