27 de Abril de 2009 | Agustín Alcalá
Barack Obama no sufre la fiebre porcina pero si tiene un fuerte dolor de cabeza porque se enfrenta a esta amenaza sanitaria sin contar con un ministro de Salud, ni con el cirujano jefe, ni con el encargado de la agencia de medicinas y alimentos y sin haber nombrado a los funcionarios de más alto rango de la Secretaria de Sanidad y Servicios Humanos.
Los dos portavoces principales hasta ahora de la respuesta de la Administración a esta crisis han sido Janet Napolitano, la ministra de Seguridad Nacional, un cargo más relacionado con la coordinación policial y humanitaria a cualquier catástrofe, y el doctor Richard Besser, el director en funciones del Centro para la Prevención y el Control de las Enfermedades (CDC en inglés) y que permanece en su puesto hasta que se encuentre un reemplazante.
Pero la falta de un secretario de Salud, de sus 19 subordinados principales, de un director del CDC, del cirujano jefe o del encargado de la Agencia para los Alimentos y Medicinas puede afectar a la respuesta del estado en caso de que, como anticipan los especialistas, la fiebre porcina se extienda, aumenten los casos y se agudice con muertes incluidas.
Es posible que esta amenaza sanitaria convenza a los republicanos en el Senado para que retiren sus objecciones y Kathleen Sebelius sea aprobada finalmente, incluso mañana mismo, como la ministra de Salud. Puesto en el que debutará con un bautismo de fuego al tener que movilizar la respuesta federal a la aparición de la fiebre y que obliga a las autoridades a coordinar la labor del gobierno federal con los estados y los ayuntamientos de toda la nación.
El cargo de secretario de Sanidad está vacante, cuando están a punto de cumplirse los 100 días de Obama en el Despacho Oval, porque su primer elegido, Tom Daschle, tuvo que retirar su nominación por serios problemas de impuestos. Y desde entonces, la Casa Blanca no ha parecido dispuesta a presionar para que el Senado apruebe el nombramiento de su sustituta de forma inmediata.
Casi más importante que contar con una ministra es vital el tener un cirujano jefe que actúa como el portavoz de la labor del estado ante cualquier emergencia sanitaria. Y por ahora no hay ni candidato elegido, por lo que es posible que la fiebre porcina crezca y se extienda por toda la nación y no haya un coordinador nacional.
La búsqueda de una vacuna para esta gripe dependerá de la rapidez con la que actúe la Administración para Alimentos y Medicinas, que tampoco tiene jefe y funciona con personal heredado del gobierno de Bush. Ausencias que Obama ocupará como más le gusta. Convirtiéndose él mismo en médico a la fuerza.
es un blog de ADN.es escrito por:
Agustín Alcalá
En 1982 empecé a trabajar como periodista ante las Naciones Unidas. No escribí una línea durante años porque terminé organizando ruedas de prensa, viajes de ministros y chupándome muchas reuniones de comités aburridos en la ONU. En 1992 fiché, cual futbolista orgulloso y de fácil regate, por Onda Cero. Las pasé muy mal el 11 de septiembre del 2001 en las calles cercanas a las Torres Gemelas y me dieron un premio Antena de Oro que no tengo puesto en el cuarto de baño. Cuando no estoy ante el ordenador me dedico a entrenar a mi hija pequeña en el fútbol-soccer.
Últimas entradas:
Archivo
Introduce el texto de la imagen.