01 de Septiembre de 2010 | Albert Montagut
La ocupación de Irak ha terminado. Pero no felizmente, porque el futuro del país es incierto. Irak es hoy un Estado soberano e independiente, pero también un país dividido, con milicias fuertemente armadas, con Al Qaeda infiltrada, con graves tensiones religiosas, con niveles altos de pobreza y muy bajos de escolaridad y sanidad. La ocupación aliada ha librado a Irak de la dictadura de Sadam y su partido político, el corrupto Partido Árabe Socialista Baaz; ha dotado al país de un sistema y un Gobierno democrático, votado y respaldado por una mayoría de iraquíes, y de una Constitución que garantiza los derechos humanos en un territorio donde históricamente la vida no valía nada. Pero el conflicto de Irak continúa abierto. Es la hora de los iraquíes libres, pero sentirse pesimista en torno a lo que pueda pasar en ese país a partir de ahora es irremediable.
Albert Montagut
cartasaldirector@adn.es
amontagut@adn.es
La guerra en Irak se ha acabado, pero la paz no llega. De la guerra nunca ha salido paz Salen vencedores y vencidos, y esto engendra odio, venganza, rencores, recuerdos de muerte de seres queridos, ciudades destruidas, niños huérfanos, tragedia y dolor, pobreza. ¿Quién se responsabiliza de tanto sufrimiento? Se habla de amor, paz... palabras vacías. Defendemos derechos sin recordar que éstos no se pueden desvincular de unos deberes al servicio del bien común.
Mª Dolors Puig
Terrassa (Barcelona)
es un blog de ADN.es escrito por:
Albert Montagut
Últimas entradas:
Archivo
Introduce el texto de la imagen.