12 de Marzo de 2010 | Albert Montagut
La derrota del Real Madrid en la Champions merece una reflexión. Más allá de las alegrías forofas de las aficiones rivales, su caída europea ha sido recibida con sorpresa, pero también con regocijo, en otros puntos del continente. Hace meses el presidente de la UEFA, Michel Platini, no tuvo reparos en criticar la forma en que Florentino Pérez había construido su nuevo Madrid. Horas antes del partido contra el Olympique, Guti declaró que el equipo francés no era uno de los grandes de Europa. Ramos dijo a la prensa que ganarían por 3-0. La euforia mediática del entorno blanco ha sido un error, pero no es tan criticable como la falta de seriedad, deportividad y respeto hacia los rivales demostrada por los miembros de la entidad. Pellegrini es el único que ha actuado con cautela y ahora es el chivo expiatorio. Los proyectos se construyen paso a paso, no con soberbia y dando por sentadas las victorias.
Albert Montagut
amontagut@adn.es
La carta del lector
Hubo una vez un presidente de un club de fútbol que, para intentar ganar la décima, se gastó una auténtica fortuna en fichar a las mejores vacas sagradas del mundo. Mas sucedió que primero fue la Copa del Rey y luego la Champions: los dos trofeos se han roto por partida doble. Pero en el club, lejos de criticar al presidente, se han dedicado a jalear su galáctico dispendio, perpetrado en tiempos de crisis. Una reflexión final: el dinero no sirve para alcanzarla gloria.
Manuel Dobaño
El Prat de Llobregat (BCN)
es un blog de ADN.es escrito por:
Albert Montagut
Últimas entradas:
Archivo
Introduce el texto de la imagen.