Publicidad

ADN.es / Opinión

Martes, 14 de febrero de 2012. Actualizado a las 09:27h | : el tiempo en

07 de Julio de 2009 | ADN.es

Bio-ficciones

Meter las narices en la vida de los otros, nos gusta. Conocer sus miserias, también su épica. Las biografías han tenido siempre un target saludable, desde sus vertientes historiográficas hasta las más frívolas. Sin embargo, a veces pecan de sobrias, de académicas o, por el contrario, de vulgares y falaces.

No sabemos si inspiradas en las producciones de la HBO, dos bio-ficciones han revisitado el género: Esperado a Capa (Planeta), de Susana Fortes, y Alabama Song (RBA), de Gilles Leroy. Ambos se han llegado un galardón a casa, el Premio Fernando Lara de Novela y el Goncourt, respectivamente. Fortes novela la pasión vivida por los dos primeros fotoperiodistas del siglo XX, Robert Capa  y Gerda Taro, en nuestro país durante la Guerra Civil, y Leroy narra el paso por Europa de los escritores Zelda y Francis Scott Fitzgerald.

Robert Capa y Gerda Taro.

ADN.es

Las dos obras coinciden en varios aspectos:

1) Son nostálgicas. La Europa de entreguerras e incluso la bélica es literaria y cinematográfica: jóvenes mujeres con pelo a lo garçon, vestidas con pantalón de pinzas, por las calles de París; muchachos borrachos lustrando sus brogues bicolor en los bares de Berlín haciendo tiempo para entrar a los locales de swing: artistas de todo el mundo creando por doquier manifiestos que reinventen el mundo, de Nueva York a Moscú. Así, fueron los Fitzgerald, de la Generación Perdida, viviendo su particular Gran Gabtsy, y el tandem Capa-Taro, de la Europa de las Vanguardias, de Picasso, Bretón y Hemingway, capaces de reinventar a dos fotógrafos inmigrantes en los primeros reporteros bélicos del mundo en la primera guerra mediática. 

2) Reivindican el papel de las consortes. Tanto Fortes como Gilles eligen a las protagonistas femeninas como narradoras y aprovechan este tránsito de intimidad para desvelar sus vidas, siempre a la sombra de sus parejas. Gerda Taro fue una incipiente fotógrafa, que como dice Fortes, si un tanque en Brunete no le hubiera sesgado la vida en el 36, se habría convertido en una fotoperiodista tan aclamada como Capa. En el caso de Zelda, a la que Gilles, atribuye bastante mano en los textos de Francis Scott Fritzgerald, su alocada vida le pasó factura y terminó falleciendo en un extraño incendio en el psiquiátrico en el que estaba siendo tratada. Fueron mujeres fuertes, ambiciosas, distintas, avanzadas a su tiempo, pero sometidas a una historia que las relegó detrás del escenario.

Zelda y Fracis Scott Fitzgerald.

ADN.es

3) Finalmente, tanto Esperando a Capa como Alabama Song, se ponen al servicio de la Historia desde la novela. Ambas obras están bien documentadas y no ficcionan nada que no deban ficcionar. Se aproximan a la narración desde las emociones, no desde los datos o las fechas. Tal y como propone la Nueva Historia, que en nuestro país promueve el profesor Ruiz- Doménec. A través de memorias, biografías, estudios historiográficos, testimonios de la época, los escritores se ponen en la piel de estos personajes reales hasta sentir sus latidos

 Para los que quieran hacer un aperitio mientras se lanzan a las librerías a comprar los dos libros, ahí van un par de tráilers de las bio-ficciones de la HBO, que en formato de miniseries arrasan. Desde Sadam Hussein al padre fundador de la nación yanqui, John Adams, pasando por la familia política de Kennedy. 

 

+ 0 - 1

positive negative

1 votos

es un blog de ADN.es escrito por:

Publicidad
Pie de la tienda en adn

Promociones

  • /clipping/ADNIMA20111207_0719/1.jpg
  • Descarga tu cupón aquí
  • Horoscopo
  • /clipping/ADNIMA20090109_2326/1.gif
  • Consulta también tu horóscopo diario y el horóscopo de los famosos.
  • Horoscopo
Confianza online

Noticias:
Servicios: