En menos de un mes, la televisión en España no volverá a ser lo que era. A partir del próximo 1 de enero, ningún espot interrumpirá Cuéntame, la película de los domingos por la noche ni el resto de programas de TVE, porque las cadenas públicas estatales empezarán sus emisiones libres de publicidad.
Esta claro que, para los telespectadores, el cambio significa 24 horas diarias de contenidos, pero la nueva programación todavía no está detallada. De momento, TVE ha avanzado que habrá más tiempo tanto para la información como para la ficción nacional, y menos para los deportes y las grandes producciones norteamericanas -algo que ya contemplaba la Ley de Financiación de RTVE, aprobada el pasado verano-.
El nuevo presidente de RTVE, Alberto Oliart, avanzó la semana pasada que pretende revender a las televisiones privadas algunas películas de Hoollywood y que estudia compartir los derechos de los eventos deportivos. Son algunas de las medidas que Oliart considera para ahorrar gastos una vez cese la emisión de anuncios.
Las otras consisten en ajustar lo que gastan los directivos de TVE y dejar a un lado el proyecto de la nueva sede de los canales públicos. El objetivo es "mantener la calidad con menos medios", puesto que el presupuesto de TVE para 2010, tras el IVA, se queda en 1.073 millones de euros. Aunque los contribuyentes no serán los únicos en cargar con los gastos de La1, La2 y el resto de cadenas.
¿Quién lo pagará?
Siguiendo el modelo francés, la nueva Ley de Financiación de RTVE compensa el agujero que ocupaban los ingresos por publicidad con una cuota que deben pagarlas teleoperadoras y las televisiones privadas (que absorberán gran parte de la publicidad de TVE). Pero este sistema de financiación ya se ha topado con un obstáculo.
La Comisión Europea abrió la pasada semana una investigación sobre la ley española al tener dudas de su compatibilidad con la normativa comunitaria. El Gobierno, por su parte, emitió un comunicado en el que decía estar "convencido" de que el documento se atiene a las normas de la UE.
De conseguir la ley el visto bueno de la Comisión Europea, las televisiones privadas que emiten en abierto deberán pagar el 3% de sus ingresos y las cadenas de pago, el 1,5%, siempre que la cantidad no suponga más del 20 % del presupuesto de TVE. En el caso de las operadoras, tendrán que destinar a la corporación el 0,9 % de sus ingresos, con una limitación del 25% de los presupuestos.
Esta acotación de las aportaciones calmó en su momento a las empresas afectadas, que habían puesto el grito en el cielo al conocer la propuesta de financiación. Y siguen sin estar del todo de acuerdo.
La Unión de Televisiones Comerciales Asociadas (UTECA), por ejemplo, considera que las cadenas privadas no deberían aportar nada."Nos hubiera gustado que el100% del presupuesto de TVE se nutriese de recursos públicos, porque el ciudadano tiene que saber que la televisión pública cuesta dinero, como la sanidad ola educación", admite el secretario general de UTECA, Jorge del Corral.
Una nueva audiencia
Según un estudio de Price water house Coopers, el 40 % de la publicidad que contrataba TVE irá a parar a las cadenas privadas y a las televisiones públicas autonómicas, y entre el 20 % y el 25% lo asumirán internet y la prensa escrita. Así que sólo se perderá el 15% de los antiguos ingresos de publicidad de TVE.
Este cambio de escenario, sumado a los efectos de la crisis económica, ha provocado una caída cercana al 25% en la facturación de las agencias de medios españolas. "Las inversiones no han descendido, pero el número de clientes sí", especifica el director general de compras de la agencia Omnicom, Javier Blanco. Además, recuerda que el fin de la publicidad en TVE es únicamente el primer paso de la transformación del panorama mediático y, por lo tanto, de las audiencias.
El siguiente cambio ocurrirá en abril, con la implantación definitiva de la TDT. El resto los definirá la Ley de la Comunicación Audiovisual, todavía sin aprobar y que la semana pasada esquivó tres enmiendas a la totalidad. En definitiva, la televisión en España no volverá a ser lo que era.
LA FINANCIACIÓN EN EUROPA
Otras formas de sufragar la televisión
España ha sido el último país europeo en dejar la publicidad fuera de la televisión pública. El penúltimo fue Francia, que, como en el caso español, costea los gastos con la contribución de las teleoperadoras y las cadenas privadas. Pero la transición de la televisión francesa es algo más suave: hace un año impuso límites a la contratación de publicidad y en 2012 la eliminará de la parrilla. El Reino Unido sufraga la BBC con un canon de 175 euros anuales que pagan quienes poseen un televisor. Las televisiones públicas italiana y portuguesa sí emiten publicidad, aunque con restricciones, tanto horarias como sobre la cantidad máxima de anuncios.
INFORMATIVOS

Informatrivos TVE1
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Hasta que se defina qué contenidos 'de calidad' llenarán la parrilla, una sola cosa está clara: los Informativos serán el gran pilar de la corporación. A su favor tienen los ´lutimos datos de audiencia.: Llos 'Telediarios' de La 1, en sus ediciones de mañana, tarde y noche, se han mantenido durante 27 meses seguidos y hasta la fecha como referencia informativa preferida por los espectadores. "No son mejorables, pero me voy a asegurar de que sigan siendo neutrales e independientes", afirmó Oliart al respecto tras ser nombrado presidente. 'El Telediario 2' de Pepea Bueno fue elegido recientemente como el mejor informativo del mundo.
ENTRETENIMIENTO

'Mira quién baila'
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La reestructuración financiera afecta también a los programas como 'Mira quién baila', caros y alejados del nuevo modelo. El formato presentado por Ane Igartiburu ya ha desaparecido de la parrilla y emigra a Telecinco con nuevo presentador y perfil más joven. TVE nunca quiso desvelar las sumas que pagaba a concursantes como José Ortega Cano o Ana Obregón por participar, aunque Izquierda Unida llegó a preguntar al respecto en el Congreso cuando el programa invitó a Carmen Martínez Bordiú. La gala FAO que conducía Igartiburu cada Navidad también cae.
SERIES

'La señora'
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"Mi mujer y yo no nos perdemos 'La Señora'. Es magnífica por la calidad de sus actores, por lo bien que recrea el ambiente, por su vestimenta, y por lo guapas que son las artistas y por lo estupendos que son los actores". Los cumplidos de Oliart hacia la ficción interpretada por Rodolfo Sancho y Adriana Ugarte dan una idea de por dónde van a ir los tiros. Series de producción nacional como 'La Señora', 'Cuéntame cómo pasó' y 'Amar en tiempos revueltos' se perfilan como herederas del 'prime time' y la sobremesa, como han hecho hasta ahora con jugosas cifras de audiencia. La cadena estrenará (principios de 2010), en esta línea, una nueva entrega de la exitosa 'Águila Roja'.
CINE

Lo más visto
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Para aumentar los contenidos de producción nacional, la corporación se plantea vender los derechos adquiridos sobre producciones estadounidenses a otras cadenas e incluso cancelar los contratos que estaban por cerrar. La última película más vista dentro de estos parámetros fue 'El ultimátum de Bourne', con la nada desdeñable cifra de casi cuatro millones de espectadores. Estos productos pueden desaparecer paulatinamente para dar paso a formatos de producción patria como el reciente telefilme 'No estás sola, Sara', protagonizado por la actriz Amaia Salamanca y que lideró el 'prime time' del pasado 25 de noviembre con una auciencia que rozó los tres millones.

Fútbol
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Copropiedad de derechos
La nueva ley sobre financiación establece límites en el presupuesto destinado a la compra de derechos para la emisión de programas deportivos. Para hacer cuadrar las cuentas la cadena estudia compartir estos derechos con otros operadores, como hace actualmente con la Champions (con las televisiones autonómicas) y la 'Premiere League' (con Mediapro). La medida se hace necesaria ya que según los últimos datos de audiencia, las cuatro mejores emisiones de la temporada han sido partidos de la Champions y amistosos de la Selección.
EL ÚLTIMO ANUNCIO
La publicidad acaba con el dorado 'spot'
Este año el último anuncio antes de las campanadas de fin de año será también el último de la historia de la publicidad en TVE. En 2008, un 'spot' de Obra social la Caixa ocupó el dorado espacio, por la friolera de 10.700 euros el minuto. En esta ocasión, es probable que se dedique a hacer autopromoción institucional que explique las nuevas características de el ente.




