Tras inaugurar el 'Diálogo Norte-Sur sobre el Mediterráneo: Educación y Migraciones', organizado por Casa del Mediterráneo en Alicante, Moratinos se refirió, en declaraciones a los medios de comunicación, a este asunto. Según el ministro, la situación "queda clarificada", tras la protesta elevada por el Gobierno español y las consiguientes "disculpas" del Embajador británico.
El ministro, quien se refirió al comunicado hecho público por su departamento, explicó que tras el incidente "se hace la protesta" por parte del Gobierno y "el Embajador ha presentado sus excusas, se ha comprometido, precisamente, a realizar una investigación para, en caso de que se haya cometido un error", que se depuren responsabilidades.
Según precisó Moratinos, "la información" que dio la Embajada británica es que se trataba de "una boya con los colores de la bandera nacional, que no era bandera nacional, y por lo tanto, sentía ese error, pedía disculpas, iniciaba una investigación".
Movimientos diplomáticos en aguas propias
Tal y como precisó el embajador, se trató de uno de los ejercicios de tiro que realizan con periodicidad las patrulleras de la Real Armada británica, en el que se usó como blanco una boya con un distintivo marino con los colores amarillo y rojo. Insistió en que, a pesar del parecido, no representaba evidentemente una bandera de España, según la nota.
Fuentes diplomáticas consultadas por Europa Press han explicado que España no tiene en esa zona boyas con los colores de la enseña nacional, por lo que tuvo que ser colocada por la Armada.
Este incidente se enmarca en la sucesión de episodios que se vienen repitiendo desde la primavera pasada y que han causado un evidente malestar en diversos sectores de la Guardia Civil. En más de una ocasión, la Marina británica y la Policía gibraltareña han salido al encuentro de patrulleras de la Guardia Civil que han entrado dentro de las tres millas que viene reivindicando Gibraltar como aguas propias y les han ordenado que se retiren de allí. En este último caso, el incidente se produjo sin embargo en "aguas internacionales", según las fuentes diplomáticas consultadas.
Gibraltar es un territorio dependiente del Reino Unido con un estatus específico en la UE. Por el Tratado de Utrecht de 1713 España sólo cedió a la Corona británica la ciudad y el castillo de Gibraltar, junto con su puerto, defensas y fortalezas, pero no así el istmo (ocupado ilegalmente en la actualidad) ni las aguas territoriales o el espacio aéreo. También según este Tratado, España reivindica su derecho a poder recuperar el territorio cedido en caso de que Reino Unido renuncie algún día a su soberanía.




