Un bebé de 20 meses, sus padres y su abuela han muerto hoy en una vivienda de Palencia por inhalar monóxido de carbono, al parecer procedente de la mala combustión de una caldera, mientras que un joven de 20 años, de la misma familia, se encuentra en estado muy grave, en coma profundo.
El suceso ha ocurrido en el edificio en el que residía la mujer de más edad que ha perecido en el suceso, M.C.C., de 73 años.
Ha sido una hija de esta víctima mortal la que ha acudido esta mañana sobre las 10.30 horas al domicilio de su madre y ha alertado a los Servicios de Emergencias de lo sucedido, han explicado fuentes municipales y de los vecinos.
Dentro de la vivienda, se encontraban muertos un hombre de 41 años, P.G.; su esposa, B.A.C., de 37; el bebé de ambos, de 20 meses, y la madre del hombre que perdió la vida, M.C.C., de 73 años, según fuentes de la Subdelegación del Gobierno.
Además ha sido hallado vivo R.S.A., de 20 años, hijo de la mujer de 37 años y hermanastro del bebé fallecido, que ha sido trasladado en helicóptero al centro sanitario Marqués de Valdecilla de Santander, donde se encuentra en estado de coma, según ha explicado el consejero de Sanidad de Castilla y León, Francisco Javier Álvarez Guisasola.
El matrimonio y el bebé que han perdido la vida residían en Madrid. Habían acudido a Palencia para visitar a la mujer de 73 años, quien había abandonado recientemente el hospital tras recibir asistencia por una fractura en un brazo, y tenían previsto regresar ayer a la capital.




